Bessie Coleman, la primera piloto internacional afrodescendiente.

A quien no le gusta viajar en especial si es en un avion, el volar entre las nubes es siempre hermoso, quien diria que Bessie Coleman pasaria tantan tribulaciones para poder pilotear un avion.

Cuando hablamos de aviación es fácil mencionar a la famosa Amelia Earhart o la  Baronesa de la Roche por mencionar alguna de las famosas  pioneras de la aviación.

Te presento a Elizabeth Coleman

Elizabeth Coleman conocida también como Besse Coleman, la cual sin una familia adinerada o grandes privilegios, hizo de la perseverancia su carta de presentación.

Bessie Coleman  nació en 1892, en Texas en la época de la segregación en Estados Unidos.

La segregación racial no permitía que personas negras o de color asistir a las escuelas públicas, lugares públicos, usar el transporte público , la también se daba hasta en los baños y restaurantes, también existían fuentes de agua potable para los blancos y para los negros ,el ser segregada tendría gran impacto en su vida.

El aire es el único lugar libre de prejuicios. Bessie Coleman

En una familia de 13 hijos conoció el concepto de responsabilidad a temprana edad, lavar ropa a mano, acarrear agua y  caminar varios kilómetros para poder asistir a la escuela.

En 1916 a la edad de 24 años, Bessie se mudo a Chicago, Illinois, donde vivió con su hermano, el cual regresaba de participar en la Primera Guerra Mundial.

 

Nace un sueño

El escuchar anécdotas sobre la segunda guerra Mundial en su trabajo y  por su hermano sobre Francia se volvió parte del día a día , pero cautivo en  especial su atencion el hecho de  como las mujeres francesas piloteaban aviones.

Una realidad muy  diferente a la que ella vivía en Estados Unidos donde la mujeres afroamericanas no tenias oportunidad de darse el lujo de pensar en pilotear un avión.

Un deseo grande se encendió en ella y aplico en diferentes escuelas en Estados Unidos siendo negada sus aplicaciones, ninguna escuela respetable iba a enseñar a una mujer a pilotear un avión y en especial a una chica negra. A diferencia de Harriet Quimby la primera mujer en estados unidos en tener una licencia de piloto, es aquí donde podemos observar la escasa oportunidades que tenia Coleman y cualquier mujer en su posición

Bessie Coleman se dio cuenta de que debería dejar su país para lograr su sueño.

Pero su perseverancia la llevo a aprender frances , retiró el dinero que había ahorrado trabajando dos empleos, como manicurista y gerente de un restaurante texano de “chili salon”,El Defensor y un empresario afroestadounidense, Jesse Binga, se ofrecio a financiar los estudios de Coleman, ansiosos por ver a una mujer negra convertirse en piloto y en noviembre de 1920 viajó a Europa.

Durante su entrenamiento, Coleman vio a un compañero morir en un accidente de avión, que describió como un “golpe terrible” para sus nervios.

Llegó al fin aprender sobre aviación, con una gran habilidad realizo el curso que en general duraba diez meses en siete meses.

Persistió con la capacitación y en junio de 1921, la Federación Aéronautique Internationale le otorgó una licencia de piloto internacional.

Ella fue la primera mujer afroamericana y la primera mujer nativa de Estados Unidos en obtener esta licencia, después se especializó en paracaidismo, maniobras aéreas.

Regreso a Estados Unidos

“Los valores y las voces de la democracia están en silencio. O hemos perdido el contacto con esos valores o, ni mejor creer que no necesitan o no pueden enseñar” 

Regresó inmediatamente a los Estados Unidos, donde se había convertido en una celebridad menor, particularmente en la prensa afroamericana. Ella decidió aprovechar su nueva fama y lanzar una exhibición aérea para una sola mujer, entreteniendo al público como piloto de dobles.

Sin embargo, necesitaba más capacitación para poder hacer trucos, y todavía no podía encontrar a nadie dispuesto a enseñarle en los EE. UU.

Por lo que regresó a Europa un año más, esta vez visitando Alemania, los Países Bajos y Francia.

Cuando Coleman regresó por segunda vez a los Estados Unidos, ella era una estrella. Pronto ella estaba dando vuelos de exhibición en el avión más grande jamás pilotado por una mujer.

Ella realizó acrobacias aterradoras como caer en picada hacia la tierra antes de hacer una corrección de último minuto y ochos voladores que deslumbraron al público.

Comenzó a recorrer el país en aviones alquilados y prestados, arrollándose a la admiración nacional como “Brava Bessie”.

Pero su estado como “la aviadora  negra” siempre estuvo presente en su mente.

Bessie Coleman se negó a actuar para públicos segregados o en los que los espectadores negros fueron prohibidos, y se fue del estudio de una película cuando se le pidió que se comportara de una manera que ella consideraba peyorativa, se fue del set el primer día porque dijo que la película perpetuaba los estereotipos racistas de los afroamericanos.

“Con mucho gusto aceptó el papel esperando que le ayudara a avanzar en su carrera y le proporcionara dinero para establecer su propia escuela de vuelo. Pero cuando supo que la primera escena requería que usara ropa andrajosa, con un bastón y un paquete en su espalda, ella se negó a proceder ” Según la biógrafa Doris Rich

 

La Sra. Rich agregó: “Claramente, su salida del escenario de la película fue una declaración de principios.

Durante una prueba de aviación en 1926 un problema mecanico causó que su avión cayera. Muriendo a sus 34 años u dejando un legado que vive.

Solo tenía 34 años. Su mecánico y agente publicitario, William Wills, también fue asesinado.

 

Coleman había comprado recientemente el avión en el que estaban volando, y se cree que el propietario anterior no lo había dado el mantenimiento correcto.

 

El Sr. Wills estaba volando el avión, y Coleman se estaba preparando para un salto en paracaídas cuando a los 10 minutos de vuelo, el motor del avión falló. El avión se zambulló y luego giró. Coleman fue arrojada desde el avión a 2.000 pies y murió al impactar contra el suelo.

Cinco mil personas asistieron a un servicio en memoria de Coleman en Orlando y aproximadamente 15,000 personas presentaron sus respetos en Chicago.

Bessie Coleman Aviators Club abrió en Chicago para  soportar a toda aquella mujer que desee aprender a volar.

Datos sobre la aviación en el mundo.

Actualmente en el mundo solo 3 % de los pilotos son mujeres y el mercado laboral sigue creciendo, pero sigue siendo dominado por los hombres.

  • En Sudáfrica, a pesar del Apartheid que terminó en 1994, solo el 4 % de los 17.252 pilotos en el país son negros, y solo 241 son mujeres negras.
  • A fines de 2016, un grupo de 18 pilotos afroestadounidenses denunciaron un patrón de racismoen United Airlines, alegando que se tenía “una total falta de diversidad en el nivel gerencia” y sistemáticamente impedía que los empleados negros ingresaran en las altos niveles de gerencia.
  • En 2017, se realizó el primer vuelo piloteado por dos mujeres negras para la aerolínea Delta, al primer oficial Dawn Cook y su compañera piloto Stephanie Johnson

Todavía queda mucho camino por recorrer, en el momento que deje de ser una hazaña que una ser humano llegue a lugares donde por su color, nacionalidad o sexo otros no han llegado, nos da a entender que debemos seguir trabajando en un futuro donde todos tengamos las mismos derechos.